A veces el día aprieta el paso
sintiendo como se inyecta la melancolía
la depresión esas calles vacías
y la sensación de no encontrar la salida
Queriendo escapar huir
y la soledad en este inmenso espacio
en nuestras miradas
las ganas de no querer respirar
y ver como se nos escapa el alma
Es nuestro propio infierno,
nuestro universo paralelo
el mundo caduco
y sin ganas de renovar
Mi silencio, nuestro silencio
se funden en esta dulce esperanza
de que mañana todo cambiará.