Extraño el sonido de su voz
cuando apago la radio y el silencio invade
cuando enciendo ésta luz
y no encuentro refugio
Algo falta en este cuadro
que acompañe el sepia de mis ojos
su dulce tono azul de su sonrisa
Este castigo de soñarte
despertarte y no poderte hallar
y la razón no entiende de falacias
ni de almohadas, ni de tácticas
ni del sabor del cereal en las mañanas
sólo sabe nombrarte y pensarte
Eres la tierna excusa de su olvido
una manera frágil de perderme
una tierna manera de esconderme
eres mi esperanza o mi nueva caida
y la inmensa razón de estas líneas