A veces, la vida sorprende
pero hay veces que todo es cotidiano
una llamada, unas sonrisa
una palabra, una mirada
Las ausencias ya no soprenden
y muxo menos las bienvenidas
la oscuridad envuelve al alma
y los silencios ns arropan la nostalgia
Olvidar que aprendí
porque cada intento cuesta dos caídas
y la sensación de empezar
me corta las ganas de volar
A veces la vida
nos enseña de la manera más agria
más dulce, más ácida y
a veces olvidamos lo aprendido
con solo pestañear.