lunes, 22 de agosto de 2005
Entre los pensamientos más claros que me ha dejado la tarde, fue
entender que no se puede pelear contra el amor. El amor podría ser la razón y causa de muxas cosas en mi vida; por ejemplo el porqué estoy aki escribiendo? el porqué me gusta esa canción?; porque son innumerables las cosas que el amor añadió a mi vida, desde que abro los ojos en la mañana y hasta que el sueño viene en la noches con sus imágenes de vidas pasada o con algún pensamiento que se quedó atascado en el subconsciente. Lo cierto es que me cuesta hablar de amor, aún escribirlo se me hace difícil, "nadie muere de amor" han sentenciado muxos; sin embargo, soy consciente que puede dejarnos en un estado de
coma profundo o llevarnos a la agonía de los días sin sol ni lluvía.

Aún asi, no puedo reprocharle nada al amor, después de todo no es malo,sólo ciego y estúpido, ya que alguna vez en nuestra vida siempre nos enamoramos de quien no se enamora, siempre queremos a quien no quiere y siempre siempre entregamos a quien no entrega y lo que es peor aún -no recibe-, es entonces cuando llegamos a la convicción de que el amor no es weno y que las cosas siempre han estado mejor "antes de".

No prefiero mi vida anterior, nada era mejor ni peor para qué
engañarse? era sólo distinto, a veces pienso que si las cosas se
hubieran dado como yo deseaba, hubiera sido la mujer más feliz de la tierra y él hubiera sido el hombre más amado en mi universo o kizás hubieramos sido 2 simples mortales que al fin de cuentas no eran el uno para el otro. Los amores celestiales crecen en tierra y los terrenales mueren en el cielo, en el amor uno no manda, porque sino no me hubiera enamorado de él, no existen simulacros ni alarmas,quedamos vendados al entorno y todos nuestros sentidos duermen, nos damos cuenta de que estamos metidos hasta el cuello, cuando sentimos unas ganas inmensas de salir.

El viernes extrañaba muchas cosas y pensaba que sin importar los
cambios que habían ocurrido en mi vida, las cosas no serían las mismas y eso me hacía extrañar. Es cierto, extrañaba el amor; si algo me dejó es la certeza de que puedo querer -y querer bien- y ese día extrañaba querer de esa manera. La verdad no odio al amor, ni siquiera me asusta sólo lo extraño, de una manera indescriptible y cada día mas fuerte.

Soy sincera conmigo misma, y eso me hace escribir de noxe y hacer anotaciones mentales cuando algo me viene de improviso, no me averguezo de haber querido, no me averguenza querer. Soy cursi, me gustan las cosas bien escritas, me gustan los detalles -me gustaría que me escribieran algo como la canción "better together" o me gustaría tener a alguien a quien escribírsela, lloró con las películas, lloré con el hijo de la novia, me gusta la música, lloré cuando Silvio cantaba "ojalá" y me gustan los poemas, lloré cuando Benedetti escribió la última noción de Laura.

Todo, absolutamente todo en mi vida tuvo algo que ver con el amor, si alguién no me hubiera roto un sueño no hubiera podido escribir las cosas más tristes y más sinceras que había escrito en mi vida, no hubiera conocido tantísima gente y darme cuenta que todos alguna vez hemos pasado por lo mismo, no hubiera entendido que la soledad no es la ausencia de gente sino la ausencia de fe, no me hubiera dado cuenta de lo importante que es la música para mi vida y que no puedo vivir sin ella, no hubiera amado a Benedetti de la forma que lo amo, no hubiera leído y releido los libros de Coelho y sentir que aprendí un
poquito más de la vida con ellos, no habría ganado experiencia y la convicción de que puedo querer, que puedo llorar y que puedo reir en un mismo día en un mismo momento en una misma hora.

El amor es ciertamente, el sentimiento más perverso y más maravilloso que he experimentado en mi vida, me llevo al paraiso y al infierno, no le reprocho absolutamente nada; pero así como el Viernes, siento que lo extraño
inexplicablemente.

Publicado por Desconocido @ 18:49
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios