Aún arde incesablemante la herida al contacto de la sal de tus palabras y traen consigo noches solitarias y el eco de un llanto..en espera de respuestas a preguntan lanzadas al azar.
Esas noches van formando las cicatrices de mis días, que miro al escuchar tus palabras, son la respuesta a mis ganas de quererte como ayer..y la conclusión de que no puedo abrazar al aire. Y aunque la imaginación insista en adherirse a sueños inconclusos y que en un descuido invoken tu nombre, bastará ver las cicatrices que dejaron esos días; para que la razón impere y el corazón coopere en traer aquellas sensaciones en un cerrar de ojos..y el escalofrio que recorre el cuerpo al volver escuchar tu nombre..me hace reaccionar y me trae el mundo con los ojos abiertos y mis sentidos intactos.
Las Heridas, que alguna vez pretendí ocultar, ahora las muestro con orgullo, son el sello de mi capacidad de amar y sentir..son respuesta, son trankilidad..y son la enseñanza para un mañana, cuando la memoria insista en llamarte..sólo bastará mirar y decir...no más..
No hay rencor..no hay odio...sólo nostalgia pero he aprendido a convivir con ella.