Estas semanas, la consigna ha sido correr para que no me alcancen los días, para que la melancolía no siga mis pasos y la nostalgia no llene mis días.
Y correr, para dejar atrás el vacio y los fantasmas del mundo que me rodea, correr para que no me alcance tu recuerdo ni los ecos de tu nombre.
Y correr, porque me olvidé de caminar y de ver las cosas a su ritmo..corriendo cerrando los ojos..pero no es paz..cerrando los ojos para no afrontar la realidad. Y la realidad es eso, fantasmas, melancolía y nostalgia.
Que razón tenías, no se trata de correr
se trata de aprender en cada paso, en cada huella dejada, en cada lágrima derramada.
Corrí y todo me alcanzo, su recuerdo, la desgana, la nostalgia.. y tropecé con todo lo k me rodeaba y cai en el abismo más grande de mi vida..y sin comprender *porque*
Ahora, es caminar despacio, bien despacio
mirando el mundo que tanto extraño
e intentar reconocer algún rincón y hacerlo mio
Es caminar despacio, para no caer, o para caer pero con fuerzas para levantarme para seguir.
Es caminar y respirar, sin preocuparme de ahogarme..dejando entrar la vida -esa irónica y sarcástica-
Es caminar y perderme en todo y volverme a encontrar, con nuevos sueños e ilusiones.
Es caminar aprendiendo de cada rincón qqu dejo atrás y tener la certeza de que voy creciendo en cada paso y que voy dejando una lección en cada huella..kizás -para él- o -para ella-
Es caminar y..no volver a atrás..