El día insiste en creerse parte de mi y viene a reclamarse propio; sin embargo es sólo un gran *Deja Vu*, de días pasados, de días opacos, vacíos y grises. La experiencia de lo vivido me ha enseñado a voltear la cara cuando el corazon se empeñe en recordarte, la indiferencia que alguna vez mostraron tus ojos, forjaron lo que hoy es un olvido diario y te van convirtiendo en el recuerdo de aquellos días, cuando el sol aún salía en las tardes en espera d k levantase la mirada y me sintiera parte de todo y en realidad era nada.
Las lágrimas, lavaron el alma..porque hay que llorar como niño para empezar a olvidar..se llevaron los detalles de aquellos días..y no es un falso abandono..aún recuerdo..pero es eso..recuerdos -nada más-. La nostalgia invade y no pide permiso e insiste en quedarse -sólo insiste- no da para más.
Innumerables tardes de plática con mi alma, buscando en la almohada respuestas al vacio de ayer y la satisfacción de hoy al hallar alguna respuesta -mi respuesta- y ella ya no incluye extraños.
Y es que la soledad, no es culpa de la vida
no es culpa tuya
ni es culpa mia
la soledad no tiene culpas; pero tampoco trae bendiciones.
Hoy ha sido un gran Deja Vu, porque la experiencia me enseño a voltear la cara y aprender a reconocer los días verdaderos -que ciertamente- no es hoy.