viernes, 29 de abril de 2005
Querida Amiga:

Te resultará extraño que te escriba ahora, pero me topé con unos libros tuyos, aquellos que me recomendaste y nunca te los pude devolver, me topé también con unos escritos , en los cuales me contabas tu viaje a España; muy contenta tú con explorar un nuevo lugar, lugar que siempre soñaste y lo bien que lo pasaste, y del camino, te faltaron hojas para contarme del Camino, parece que fue ayer cuando partiste con la mochila al hombro cargada de sueños.

Como te decía al comienzo de esta misiva, puedo adivinar y casi sentir tu extrañeza al recibir esta carta, no porque no seamos amigas, bien sabes que hemos sido una misma persona, la extrañeza va porque durante todo este tiempo nos hemos ido desconociendo poco a poco,no sólo nos hemos alejado, eso no es lo grave porque aún estando lejos puedo saber quien eres o quien fuiste, lo grave es que ya no nos conocemos y eso lo sabes bien, sé que te pasa lo mismo conmigo.

Te escribo, porque te extraño, extraño aquella amistad que tuvimos, porque ahora no está más y no sabes como me duele, es simple te extraño a ti, como eras o como eramos. Recuerdas cuando solías reirte sin motivo y lo extraño, raro, inusual era verte triste, siempre sonriendo, no es que no tuvieras motivos para no sonreir, al contrario abundaban; sin embargo tu reias, siempr reias. Vaya, como me gustaba hablar contigo, siempre tenías la palabra indicada, como si hubieras adivinado lo que te iba a contar, me hacías sentir bien, muy bien. Solías, ser de las personas más soñadoras que conozco, tú y tus ideas de conquistar el mundo, la España que siempre gritaba tu nombre y al final lo hiciste, como lloré ese día que partista, como lloramos porque cumplías tu sueño, tu gran sueño y te llevabas muchos más en la mochila aquel día. Solías soltar tus frases, siempre nos debajas pensando en tus frases eran tan difíciles de entender pero tú lo hacías fácil-aún lees a Benedetti?- Recuerdo como te sonrojabas cuando te molestaban con algún muchacho, nuncate inquieto el amor, siempre le temiste, pero eras feliz.

Ahora, eso sólo es un recuerdo, un lindo recuerdo, ya no eres la misma, me sorprendi al verte ese día en el café, estabas sentada con tu libro, tratando de concentrarte y se te notaba triste, de vez en cuando levantabas la mirada, como esperando renocer a alguien, luego volvias a tu lectura con el café enfriandose, solamuy sola, dude en acercarme; querida amiga quería hacerlo, abrazarte y decirte lo mucho que te quiero y la falta que me hacías y que me haces, porque aún me haces falta. Pero, no pude tus ojos me lo impidieron, esa mirada tuya, no hubiera sabido que decirte y la culpa la tienes tú, porque siempre eras la enfermera y nunca la enferma; me sentía atada de manos y de boca, me costó avanzar ese día, dejarte en aquel café con tu libro, tu taza y tu melancolía.

Qué paso amiga? ya no te reconozco; como si este tiempo te hubiera llevado y traído distinta, eres otra. Dónde quedó aquella chica de mochila naranja y cuadernos forrados?. La melancolía te cambio, la tristeza te cambio el nombre y e amor, ese amor del que tanto escapaste, por fin te alcanzó y ahora no eres mas la enfermera; sino la enferma.

No quiero incomodarte con esto, si te escribo era para que recuerdes como eras y empieces a extrañarte de la misma maneraen que lo hago yo.

Hemos dejado de ser un mismo cuerpo, hasta convertirnos en dos, tú por tu lado yo por el mio. Sólo te pido un favor, no demores en volver.
Publicado por freaky-girl @ 23:29
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios